LOS MEDIOS PARA DERROTAR AL ENEMIGO
Myr. Inf. DEM Roberto Artiga Chicas
El siguiente artículo es una condensación del Capítulo III del libro "The Art of Maneuver", (Maneuver – Warfare theory and Airland Batlle) de Robert Leonhard, en él se trata un aspecto muy singular en la conducción de la guerra en cualesquiera de los niveles de la misma, este aspecto gravita alrededor de obtener la derrota del adversario; no solamente en lo que sus componentes físicos se refiere, sino también orientado al lado sicológico, es decir, a quebrantar la voluntad de lucha del comandante adversario.
Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza. Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el Filisteo…
Samuel 17:3840
La dicotomía de la Teoría Militar (desgaste o maniobra) busca resolver el problema de como vencer al enemigo en combate. En primer lugar tenemos la Teoría del Desgaste, ésta se refiere al método de pelear guerras, campañas y batallas en el que las fuerzas propias tratan de derrotar al enemigo a través de la destrucción de sus concentraciones de tropa. Las palabras claves en este concepto son "destrucción" y "masa". La teoría de desgaste enfoca primero en atraer al enemigo a la batalla y luego busca derrotarlo en esa batalla o en batallas subsiguientes.
Los adictos al desgaste generalmente no piensan más allá de esa batalla o combate y consideran que la única manera o al menos la más indicada para derrotar al enemigo es la de destruir los componentes físicos de sus unidades, especialmente las unidades de combate. Si acaso el guerrero de desgaste sabe que la maniobra es un medio nada más para conducirlo al combate; en otras palabras, él se mueve solamente para pelear.
La Teoría de la Maniobra por el otro lado, trata de derrotar al enemigo a través de otros medios más que la simple destrucción de la masa de las fuerzas adversarias. La más pura aplicación del concepto de la guerra de movimiento es la de preensión, ya que a través de esto neutralizamos o desarmamos al enemigo antes de entrar en combate con él. Si esto no es posible, el guerrero de la maniobra busca el dislocar las fuerzas enemigas por ejemplo moviendo al enemigo de un punto en particular o viceversa, incapacitándolas para la lucha.
Si acaso el enemigo no puede ser vencido por estos dos medios anteriores debemos de tratar la disrupción por ejemplo destruyendo o neutralizando su centro de gravedad, preferiblemente atacando con todos nuestros medios más fuertes las debilidades enemigas.
El centro de gravedad enemigo no es la fuente de mayor fortaleza, sino que es la vulnerabilidad más crítica, ya que la destrucción o neutralización de este centro de gravedad debe resultar no solamente en la reducción de sus capacidades, sino que en la parálisis total de sus fuerzas.
PREENSIÓN
Entonces dijo David al filisteo: tú vienes a mí con tu espada y lanza y jabalina; yo vengo a tí en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quién tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la Tierra; hoy toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa y corrió a la línea de batalla contra el filisteo.
I Samuel 17:4548
De acuerdo con el diccionario esta palabra viene del latín praeemere, el cual significa adquirir en forma adelantada. Uno de sus más modernos significados es el de apropiarse u obtener algo antes que los otros; esta definición es probablemente más útil para nosotros, ya que en el campo militar el término se relaciona a obtener una oportunidad antes que el enemigo lo haga.
Lo que se trata de obtener acá entonces es lo inesperado, por ende sorprender al enemigo a través de una rápida decisión y ejecución antes que él lo haga. Cuando nosotros usamos un rápido movimiento para ejecutar una movida preventiva, nuestro movimiento no está orientado a alcanzar otra posición desde la cual podamos hacer fuego sobre el enemigo; dicho de otra manera, nosotros enviamos el movimiento para ejecutar el más puro concepto de la guerra de maniobra, al derrotar al enemigo sin el riesgo de entablar combate directo. De acuerdo con este punto de vista, se puede considerar que las más letales y efectivas armas de un vehículo blindado de transporte de personal son sus ruedas y motor en vez de su armamento principal.
La técnica de preensión entonces, ofrece al comandante militar el medio más económico para derrotar al enemigo siempre y cuando él esté listo para pagar el precio. Por encima de todo la preensión demanda una apreciación acerca del valor del tiempo y busca la obtención de un éxito futuro con la ejecución inmediata y contundente de la decisión del Comandante, éste debe considerar que un movimiento de esta índole consumirá gran parte de sus recursos (excepto tiempo) con el objeto de percibir clara y precisamente la situación enemiga. Por esta razón, el concepto de preensión será el más difícil de poner en práctica.
DISLOCACIÓN
Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
I Samuel 17:49.
La dislocación es el arte de hacer que la fuerza del enemigo sea irrelevante; en lugar de tener que pelear o confrontar una fuerza hostil en sus términos, las fuerzas propias evaden cualquier combate en el cual el enemigo pueda hacernos entrar en un amarre peligroso y definitivo. Dentro de este concepto utilizaremos dos métodos para obtener ese efecto el primero será la dislocación posicional y el segundo la dislocación funcional.
EPAMINONDAS Y LA DISLOCACIÓN POSICIONAL
Nosotros tendemos a pensar que la dislocación es un concepto nuevo; pero esta idea ha sido aplicada a través de la Historia, la manera más obvia de hacer de la fuerza enemiga irrelevante es moverla de un punto decisivo en especial llámesele a éste Teatro de Operaciones, Zona de Operaciones o Zona de Combate.
Esta forma de dislocación significa el mover físicamente al enemigo de ese punto decisivo o el mover el punto decisivo de la fuerza enemiga, un ejemplo del primer caso sería el uso de un amago con el objeto de mover la reserva del enemigo; otro ejemplo del segundo caso sería el de maniobrar con nuestras propias fuerzas y buscar un punto de decisión en el área de retaguardia enemiga o contra una porción de las fuerzas enemigas que no pueden ser reforzadas en tiempo y espacio.
Epaminondas es descrito como uno de los más grandes innovadores tácticos en la antigua Grecia, y usó la Dislocación Posicional el año 371 A.C. en contra de los espartanos en Leuctra. El año 379 A.C. los tebanos habían organizado una revuelta en contra de la hegemonía espartana, por el año 371 A.C., las negociaciones entre los beligerantes fallaron y el Rey Cleombrotus dirigió a los guerreros espartanos (aproximadamente 11,000 soldados) hacia la zona general de Boeotia. Entonces Epaminondas Rey de Tebas pudo reunir solamente a 6,000 soldados para oponerse al avance enemigo. La trayectoria guerrera espartana sumada a la arrogancia de estos guerreros, daba pequeñas esperanzas a los tebanos.
Pero en una brillante maniobra táctica, el Comandante tebano colocó su flanco derecho escalonando las tropas diagonalmente hacia la derecha y hacia atrás, cubriéndolos, además, con una pequeña fuerza de cobertura de caballería. Al mismo tiempo colocó con profundidad las columnas ubicadas en el flanco izquierdo, ganando en efecto una superioridad local sobre el flanco derecho espartano, esta masa en contra del flanco derecho espartano hizo irrelevante su flanco izquierdo, ya que estas fuerzas no pudieron enganchar la debilidad tebana a tiempo, a través de esta acción los tebanos ganaron la batalla antes de que sus débiles tropas al centro e izquierda tuvieran la oportunidad de perderla. La batalla de Leuctra finalizó con la supremacía espartana de la antigua Grecia y nos dejó un patrón táctico que fue utilizado por Alejandro Magno y Federico II de Prusia.
La Historia nos ofrece muchos ejemplos sobre la Dislocación Posicional un ejemplo clásico lo ofrece Napoleón en su estrategia de posicionamiento central. La idea era la de ocupar un punto entre dos ejércitos enemigos, a medida que las dos concentraciones enemigas se movían en contra de él, Napoleón se desplazaba rápidamente en contra de una fuerza adversaria, luego la derrotaba antes de que la otra fuerza tuviese la oportunidad de llegar; al suceder esto, maniobraba en contra de la otra fuerza y la atacaba. El objetivo de esto es evitar que el enemigo concentre su masa, dislocando la mitad de esas fuerzas mientras neutralizaba la otra mitad.
Un ejemplo moderno puede ser analizado en la invasión de Alemania a Francia en 1940, los planes franceses para la defensa de su frontera dependían de la supuesta fuerza de la Línea Maginot, para esto los generales franceses habían contemplado que los alemanes atacarían en una manera frontal, sobre las principales líneas en un intento de romperlas; pero sucedió lo inesperado y éstos en vez de desperdiciar recursos, tiempo y vidas en un clásico encuentro de fuerza contra fuerza. La Wehrmacht dislocó las fortificaciones francesas al avanzar a través de las Árdenas y atacar Sedán, apoyado en sus unidades mecanizadas.
De este y otros ejemplos, podemos ver una forma muy poderosa de maniobrar sobre el enemigo en vez de agotar nuestros recursos en un choque de fortalezas; pero a parte de la dislocación posicional, existe otro método para neutralizar la fuerza enemiga.
JAN ZIZKA Y EL ARTE DE LA DISLOCACIÓN FUNCIONAL
En este tipo de dislocación, el objetivo es siempre mostrar la fortaleza enemiga como irrelevante, a través de medios diferentes. En vez de forzar al enemigo a que desocupe sus actuales posiciones, la Dislocación Funcional simplemente hace que la fuerza enemiga sea neutralizada o inapropiada, este efecto es generalmente alcanzado por medio de la tecnología o la táctica; o por la combinación de ambas. En una analogía, el puercoespín está seguro en contra de la terrible fuerza del león, debido a que éste no puede hacer nada por el temor de las espinas del puercoespín. Prácticamente el león está Funcionalmente Dislocado, no importando que es más fuerte, rápido y feroz que la supuesta víctima.
En el ejemplo bíblico, David empleó la Dislocación Funcional al neutralizar la fuerza de Goliath, ya que se puede observar que éste nunca tuvo la oportunidad de arrojar su lanza, blandir su espada, ni mucho menos usar su escudo. Estos factores "sobre los que la doctrina de pelea de Goliath dependía", nunca fueron permitidos que se utilizaran en el combate.
El método de la Dislocación Funcional
no es extraño en la historia militar, ya que efectivamente en las crónicas del desarrollo tecnológico es simplemente un intento –unas veces exitoso y otras veces no para dislocar funcionalmente al enemigo. Uniformes camuflados, por ejemplo están orientados a dislocar las armas de pequeño calibre; las fortificaciones de campaña son diseñadas para hacer de la artillería enemiga irrelevante o inefectiva. De la misma manera un batallón de infantería conduce un ataque nocturno con el objeto de dislocar funcionalmente a las fuerzas adversarias que no están equipadas con dispositivos de visión nocturna.
El caso de JAN ZIZKA es clásico, este personaje cobró una relevancia especial durante la rebelión de los Húsares, la cual se localizó en la actual República Checa; esta revolución fue dirigida por el Rey Segismundo (hijo del Emperador Carlos IV) en contra de una alianza de nobles y religiosos desafectos a su régimen. Las fuerzas del Rey generaron a través de su accionar un proceso insurgente a lo largo de las pequeñas comunidades del país. Jan Zizka, miembro de la aristocracia fue el que comandó estas fuerzas que ocasionaron la derrota de las fuerzas leales al Rey.
Los éxitos de Zizka son interesantes debido a una serie de razones, la primera es que a pesar de su éxito, éste es prácticamente desconocido para los estudiantes de historia militar, en segundo lugar, representa un increíble ejemplo de improvisación en medio de una crisis, como lo veremos adelante; y tercero fue su fuerte carácter.
Los retos a que se sometió Zizka fueron enormes, ya que tuvo que pelear en primera instancia en contra de los bien equipados caballeros de Segismundo, a pesar de que solamente disponía de granjeros y muy pocos caballos; prácticamente sus tropas carecían de el equipo necesario a fin de afrontar la caballería germana en iguales condiciones, sino que además, sus hombres no tenían entrenamiento y capacidad de cohesión al recibir las
cargas de caballería enemigas.
A fin de resolver ese dilema táctico, Zizka usó su experiencia lograda en batallas de polacos y lituanos en contra de los teutones, ya que en esa guerra él observó las dificultades que tuvieron los caballeros prusianos al ser forzados a realizar asaltos en contra de las fortificaciones enemigas. Básicamente concluyó que las fortificaciones obligaban a los caballeros a desmontar (la mayor fortaleza de los caballeros se perdía), y lo que era peor, la pesada armadura fatigaba rápidamente a los caballeros a pié; pero esas conclusiones no lo conducían a nada en ese momento, ya que Zizka no se podía dar el lujo de estar a la defensiva. La campaña para liberar de la opresión a su país demandaba el tener un esfuerzo ofensivo, y las fortificaciones de campaña no se podían mover de un lado hacia otro.
Históricamente los ejércitos han tenido vagones y coches como parte de sus trenes logísticos, y ellos poseían estos medios por lo que Zizka desarrolló otros métodos de empleo de estos vagones, o "Vagones de Guerra" como él les llamó; estos fueron utilizados a fin de dislocar funcionalmente las fuerzas de Segismundo.
Zizka desarrolló una campaña de destrucción y terror en los puntos más sensibles del reino, obligando al Rey a reaccionar enviando su ejército. Una vez que Zizka detectaba al enemigo, buscaba un lugar fácil de defender, usualmente la cima de una colina, y luego colocaba en forma circular los "vagones de guerra" uniendo estos con cadenas y anclándolos al suelo, después colocaba escudos entre los espacios abiertos de los vagones. Por otro lado, los vagones habían sido modificados con ventanillas que eran utilizadas para disparar las armas y las ballestas; si el tiempo lo permitía, se construían zanjas alrededor de los vagones, así, cuando el enemigo se lanzaba a la carga en contra de la fortificación, recibían fuego de las armas y ballestas. Si los caballeros desmontaban y trataban de romper las fortificaciones, los Húsares entonces utilizaban sus lanzas en contra de los caballeros, forzándolos a retirarse, luego Zizka desencadenaba los vagones y lanzaba su pequeña (pero descansada) caballería en contra de los desmoralizados caballeros.
Ciertamente, parte del crédito del éxito de Zizka, se debía a los Caballeros de Segismundo, quienes cooperaban al lanzarse una y otra vez en contra de las fortificaciones. Esto se debía a la tradición de los caballeros la cual les exigía hacer eso, ya que el próximo ataque debía ser más y más enérgico. Esta miopía doctrinaria favorecía enormemente a Zizka.
Las tácticas anteriormente expuestas, muestran un ingenio que capitalizó sus fortalezas y nulificó las debilidades propias causando un efecto inversamente proporcional en el adversario; ya que no solamente el círculo de vagones permitió el uso óptimo de las armas, sino que obvió el peligro de las tropas de Zizka de romper su cohesión bajo una presión enemiga, debido a que ¡no había un lugar hacia donde correr!, porque los vagones encadenados no sólo mantenían al enemigo fuera, sino que también sus tropas dentro de éste.
Estas tácticas fueron desarrolladas en la parte final de la Edad Media y dieron pie a la creación de una infantería disciplinada; dejando atrás el dominio de la caballería en Europa por más de un milenio y la infantería cobró su importancia de nuevo, debido a que el sinergismo en el campo de batalla incrementó la necesidad de establecer una adecuada cadena de mando. Por otro lado, Zizka tiene la distinción de haber sido el primero en utilizar la artillería en apoyo a la maniobra terrestre, ya que hasta el momento, ésta era utilizada sola mente para sitiar las ciudades. El primitivo estado de la metalurgia y la pólvora habían relegado las armas a un rol estático; pero Zizka y sus subordinados concibieron el uso de estas armas en contra de las tropas atacantes, a pesar de que las bajas que causaban eran pocas; pero el efecto en hombres y caballos era considerable.
DISRUPCIÓN
Entonces corrió David se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto huyeron. Levantándose luego los de Israel y Judá, gritaron y siguieron
a los filisteos hasta llegar al valle…
I Samuel 17:5152.
Disrupción es la práctica de derrotar al enemigo atacando su centro de gravedad, este centro de gravedad enemigo es su vulnerabilidad más crítica no su fuente de mayor fortaleza es en este aspecto que neutralizándolo o destruyéndolo paralizaremos las fuerzas enemigas. El objeto de la Disrupción es entonces el de evadir, el tener que destruir el componente físico de la fuerza enemiga mediante un ataque directo, al obtener la rendición de éste atacando su "Talón de Aquiles".
En nuestro ejemplo bíblico, el centro de gravedad de los filisteos era Goliath. Una vez David destruyó al gigante toda la cohesión de los filisteos se vino abajo, ya que éstos huyeron desordenadamente y fueron perseguidos por los victoriosos israelitas. Por lo tanto, no hubo necesidad de una batalla en la cual cientos o tal vez miles habrían perecido en ambos bandos.
Publius Cornelius Scipio, conocido en la antigua Roma como Scipio el africano, empleó la Disrupción en muchas maneras. El verdadero genio de Scipio consistió en el hecho de que él sobresalió tanto en la maniobra estratégica como en las tácticas en la batalla, "una rara combinación en la historia". Lidell Hart en su análisis de la visión estratégica de Scipio al atacar el centro de gravedad de los cartagineses durante las Guerras Púnicas detalla:
Su primer paso fue restaurar y fortificar la confianza de sus propias tropas y aliados; su próximo paso era atacar a sus enemigos para golpear no el grueso de éstos, sino su moral, la cual era su talón de Aquiles. Su agudo instinto estratégico; en los días que la estrategia era concebida indistintamente de las tácticas de batalla, debido al nacimiento reciente de éstas, lo llevo a concluir (Scipio) que España era la Base de Operaciones de Aníbal(1).
Entonces, al notar la significación estratégica de España, Scipio concibió un plan para efectuar una Disrupción a las fuerzas cartaginesas en ese país, antes de confrontarse a ellas en una batalla: la captura del Nuevo Cartago (Cartagena) a través de un minucioso cálculo sobre los factores del tiempo y la distancia que separaban a los tres ejércitos enemigos en España de la Ciudad de Nuevo Cartago, Scipio apreció que él se podía mover rápidamente y capturar la ciudad antes que los cartagineses pudieran llegar con sus fuerzas en contra de él. Esto es un ejemplo de la Dislocación Posicional descrita anteriormente; pero también ilustra la Disrupción, ya que Scipio mencionó en ese momento:
"Ustedes en la actualidad atacarán las murallas de una ciudad, pero en esa ciudad ustedes se harán los dueños de toda España," y luego explicó exactamente como capturar las fuerzas adversarias, los tesoros y las instalaciones logísticas enemigas obteniendo así una ventaja significativa, colocando en desventaja al enemigo, afectando su moral, su economía y materiales para poder continuar con la guerra (2).
Finalmente Scipio empleó tácticas disruptivas en cada una de las batallas que él peleó. A manera de ejemplo quizá la batalla de Ilipa en el 206 AC es el mejor de todos; aquí, Scipio deliberadamente utilizó una formación diferente para sorprender y confundir su enemigo, él además marchó muy temprano en la mañana hacia la batalla (por supuesto después de haber alimentado a sus tropas) todo esto con el objeto de que los cartagineses no tuvieran lugar de desayunar. Una vez adoptada la formación para oponerse al enemigo, Scipio entonces tranquilamente esperó varias horas a fin de permitir que las tropas enemigas tuvieran muchísima hambre. El resultado final de la derrota táctica de los cartagineses no está determinada sobre la base de números de bajas, ya que la esencia de esta batalla fue el empleo de la ventaja psicológica.
Más que cualquier otra forma de maniobra, la Disrupción capitaliza las formas intangibles en la guerra "Psicología, moral, sorpresa y miedo". Esta forma mantiene muy poco respeto sobre los aspectos cuantificables del enemigo debido, más que cualquier otra cosa; un ejército está conformado por almas humanas; y la Disrupción enfatiza que un ejército no es derrotado cuando sus armas son destruidas, sino cuando su voluntad de lucha es quebrantada.
Probablemente el ejemplo más familiar de tácticas de Disrupción en los tiempos modernos es el BLITZKRIEG alemán en la Segunda Guerra Mundial. Designado para evadir las sólidas líneas frontales y la lucha constante de desgaste asociada con la guerra de trincheras en la primera guerra mundial, los diseñadores de las tácticas de la guerra de relámpago visualizaron que con el objeto de paralizar las fuerzas enemigas debían de atacar sus áreas vulnerables en retaguardia. Operando en contra de los centros de comunicación y líneas de abastecimiento enemigo, los alemanes sabían que ellos podían lanzar a las tropas y los comandantes enemigos en una gran confusión desmoralizándolas por completo. Una vez neutralizados ellos podían ser fácilmente capturados o destruidos.
En un concurso psicológico sin considerar las trampas, armamento o las fortificaciones en las cuales la comodidad de la moral en el campo de batalla es siempre el objetivo principal. Es porque la guerra posee una fundamental naturaleza intangible de que la misma ha sido considerada un arte en vez de una ciencia. Y es ésta naturaleza la que absolutamente excluye la teoría del desgaste como un método viable para interpretar los eventos en el campo de batalla y construir un plan para la victoria en la guerra. Como escribió el historiador y soldado David Pálmer:
Desgaste no es una estrategia, es en efecto, una prueba irrefutable de la total ausencia de una estrategia. Un Comandante que admite el empleo de la guerra de desgaste en la concepción de sus planes. Reniega que la guerra es un arte y acepta en los términos menos profesionales imaginables que usa a sus hombres como carne de cañón en vez de utilizar el cerebro para concebir una maniobra (3).
Y este es el punto de la naturaleza psicológica de la guerra que enfoca a la Disrupción como el medio básico para derrotar a una fuerza enemiga. El día que nosotros nos enfrentemos a un ejército enemigo de robots entonces podremos concluir que la destrucción en masa es la única manera para alcanzar la victoria. Ese día los términos derrota y destrucción serán uno solo; pero hasta entonces nosotros podemos ignorar el concepto de la Disrupción solamente haciéndonos los ciegos ante la realidad de la guerra, en favor de mantener el conteo de cuerpos en los laboratorios de la irracionalidad.
Con esta discusión sobre los tres principales medios de derrotar al enemigo de acuerdo a la teoría de la maniobra podemos distinguir reiteradamente de que dichos medios utilizados son los que distinguen a la guerra de maniobra de otros conceptos de como hacer la guerra.
BIBLIGRAFIA
. Liddell Hart, A greater Than Napoleón: Scipio Africanus (London: William Blackwood & Sons
Ltd., 1928), 2627.
. Ibid., 29596.
. Palmer, Dave R. Summons of the Trumpet: U.S. Vietnam in Perspective (Novato, CA: Presidio Press, 1978).
El Mayor Roberto Artiga Chicas es uno de los oficiales fundadores del Centro de Entrenamiento Táctico Computarizado (CETAC). Su formación profesional incluye los siguientes cursos: Avanzado de Infantería en EE.UU; Comando y Estado Mayor en Guatemala; Comando y Estado Mayor en El Salvador; Profesor Militar de Academia en Chile; Diplomado en Administración de Instituciones Educativas de la Universidad Pontificia Católica de Chile. Entre sus servicios prestados a la Institución Armada destacan: Comandante de Sección en la 1ª. Brigada de Infantería, en el Batallón de Reacción Inmediata "Manuel José Arce" y en la Escuela Militar "Capitán General Gerardo Barrios"; Comandante de Compañía y de Batallón en el Destacamento Militar N°4 (DM4), Comandante de Batallón en el Destacamento Militar de Ingenieros (DMIFA), Comandante de Batallón y Oficial de Operaciones del Centro de Entrenamiento Militar de la Fuerza Armada CEMFA.
Actualmente se desempeña como Jefe de la Jefatura de Estado Mayor del CETAC.